Actualmente, existe una demanda de familias que quieren alejarse de la ciudad y vivir en lugares abiertos, con espacios verdes (ya sea jardín o parque) y con una oferta accesible de espacios recreativos. Pensando en esto, y también en los compradores tradicionales que buscan un lugar cercano para vacacionar en cualquier época del año y que, además, quieren tener la tranquilidad de que su vivienda está segura en su ausencia, la constructora Daheda emprendió la expansión de su negocio de casas llave en mano y llegó a Costa Esmeralda. La tipología de viviendas que ofrece suele ser de planta libre con cocina integrada, módulos de habitaciones con baños compartidos y un estar con hogar a leña. La intención es maximizar el espacio de encuentro y brindar, al mismo tiempo, independencia a quienes comparten el uso de la casa. El costo por metro cuadrado se ubica alrededor de los u$s 700. “Casi la mitad respecto de un año atrás. El precio incluye carpinterías de alta prestación en PVC con DVH. Y, como bonificación, ofrecemos además el proyecto arquitectónico y la dirección de obra sin cargo”, señala el arquitecto Damián Ristuccia, socio gerente de Daheda. Desde la empresa aclaran que, como consecuencia de la pandemia, “hubo una mayor demanda de alquileres, que generó que hoy se esté pagando entre u$s 2.500 y 3.000 la quincena”, agrega Gastón Rodríguez, representante comercial de la constructora. Es decir que el producto también funciona para quienes buscan una inversión rentable en una zona que se encuentra en plena expansión.